Etiquetas

, , , ,

 

28. Exigir a Marruecos un total reconocimiento y respeto de la soberanía española de Ceuta y Melilla.

Madrugada. Frío en Madrid. Despierto en un destartalado –pero barato y cercano Hotel a la Estación de Puerta de Atocha – y me encamino a la estación para volver a Barcelona. No hay mejor modo de viajar que hacerlo con estas consideraciones sobre las 100 Medidas de la España Viva.

Castilla se abre diáfana en el horizonte. Afronto esta Medida veintiocho y caigo en la cuenta de su imperiosa necesidad y urgencia. Nunca he estado en Ceuta y Melilla. Incluso, mea culpa, os abro mi corazón, jamás han estado Ceuta y Melilla en mi lista de eventuales destinos turísticos, personales o familiares. Me da a mí, además, que no soy rara avis en esta cuestión entre mis lectores y, en general, entre la España Viva.

Mientras, sobre Ceuta y Melilla se abate la sombra de Marruecos. Sin duda, Ceuta y Melilla son las grandes desconocidas por los españoles, y ello es el motivo, la ocasión y el riesgo para que Marruecos no ceje en su injusta pretensión de integrarlas a su soberanía, con total falta de respeto a la realidad histórica, social, cultural de las dos Ciudades Autónomas.

Respecto de Ceuta y Melilla la España Viva debe – con toda la fuerza obligatoria que a ese verbo debe darse:

1º. Impulsar una inmensa campaña de divulgación sobre la historia de Ceuta y Melilla. Ceuta posee más de 440 años de historia española como consecuencia de la anexión del Reino de Portugal, y con anterioridad había sido portuguesa desde 1415. Aprovecho estas horas de tren y leo maravillas sobre la historia de Ceuta, como que en el año 1640 prefirió quedar sujeta a la Corona de España, considerando ilegitima la proclamación del Duque de Braganza como Rey de Portugal, quedando como territorio español desde el Tratado de Lisboa de 1668; o que, según leo, entre 1694 y 1727 fue sometida al Sitio de los Treinta y Tres años; el más largo de la historia. Melilla, dependiente del Ducado de Medina Sidonia desde 1497 pasó a depender de la Corona desde 1556; su fortaleza destaca en las orillas del Mediterráneo y su Ensanche, leo, es considerado uno de los mejores exponentes del estilo modernista. En fin, que uno solo ama lo que conoce.

descarga2º. Exigir de Marruecos, que aparece como Estado en 1956 en el seno del proceso descolonizador de Francia, un reconocimiento expreso de la soberanía española. Ceuta y Melilla nunca fueron realidades coloniales sino ciudades o territorios autónomos, que forman parte del territorio nacional en idénticas condiciones al territorio peninsular o las Islas Baleares y Canarias. No es baladí el deseo expreso y las acciones que Marruecos ha realizado y sigue realizando para integrar Ceuta y Melilla al Estado marroquí, al que nunca pertenecieron. Ceutíes y melillenses precisan de la acción protectora del Estado; muy especialmente en lo relativo a asegurar su protección y seguridad en garantía de sus derechos; potenciando si preciso fuere la presencia militar en ambas ciudades.

3º. Adicionalmente, se ha de revisar el régimen legal de las Ciudades Autónomas y analizar con seriedad y rigor las particularidades del régimen comercial y fiscal de las mismas.

Llegamos a Zaragoza. Parada. Seguimos camino a casa.