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¿Por qué esa insistencia de “las derechas” en la defensa de la familia? ¿Por qué esa inquina de las “no derechas” en hurtar a la familia ese marco inderogable, inexpropiable, indestructible, inaccesible a la intromisión de terceros?

Muy sencillo: porque es en la familia donde uno aprende a amar, a honrar, a respetar. Si sustituimos a la familia por la sociedad o el Estado, el Hombre pasará a ser un sujeto político domesticable, esto es, un mero ciudadano o contribuyente. Aquí la diferencia entre lo socialista y lo liberal.

En la familia se aprende el amor, un amor exigente, un amor que se reclama a sí mismo superior a la obediencia partidista. 

Por eso el ataque a la familia. Y por eso la exigencia moral de defender a ultranza la misma. 

No es por defensa de una ideología ni de una fe. Es la defensa misma del Hombre. Si el Hombre es amor, y aprende a amar en la familia, es la familia el valladar último del Hombre.

En la familia aprendemos respeto a la autoridad que se impone de forma natural, respeto a la tradición, aprendemos a cuidar de las cosas materiales, a ahorrar, a servir al prójimo sin esperar contraprestación, aprendemos la frustración y la alegría, el fracaso y la victoria, nos hacemos Otros sin dejar de ser unos-mismos. 

Defender la familia es, hoy por hoy, un acto instintivo de supervivencia. 

A propósito…¿qué se dijo en el tan cacareado debate a 4 de todo esto?

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