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Dice la cuenta de twitter de Podemos:  “Queremos una escuela pública, universal y gratuita desde los 0 años. Nuestras medidas son de sentido común.

Obviamente no hay nada más alejado del sentido común que lo transcrito. No es de sentido común que todos los padres quieran exactamente la misma educación para sus hijos. Un padre rico y afamado, exitoso en lo mundano o profesional, y por ejemplo, adinerado, querrá que sus hijos sean educados en la modestia, la humildad, la acción de gracias y la generosidad. Un padre dominado por la ira querrá que sus hijos sean educados en la mansedumbre. El cobarde, en la valentía. El avaro, en la magnanimidad. El humilde y apocado deseará para sus hijos la audacia y una dosis de controlada ambición. En general, todos los padres queremos “lo mejor” para nuestros hijos y sabemos, siquiera intuitivamente, que es “lo mejor” para nuestros hijos; que normalmente no coincide con “lo mejor” que quiere el vecino, o el compañero de trabajo, o el primo segundo que casó con una rica heredera.

No hay nada más alejado del sentido común que el igualitarismo en la educación. Porque no hay nada más alejado del sentido común que privar a los padres de la libertad de elección.

Tampoco es de sentido común la gratuidad en la prestación del servicio. Cierto es que muchos servicios se prestan gratuitamente, y es bueno en general que quien sea dueño del servicio lo preste en ocasiones, gratuitamente; pero no necesariamente, y menos aún si se trata de la escuela pública, porque y sólo por citar,el mantenimiento, conservación, mejora de los inmuebles y muebles empleados por los niños y jóvenes en su educación tienen un alto coste, y también lo tiene la formación de los profesores, y el sostenimiento de la carga salarial de los mismos; de modo que no es de sentido común que toda esa formación se entregue de forma gratuita. En realidad, la que no debería ser gratuita es la escuela pública. Si un magnate, o un mecenas, o un grupo de padres organizado en cooperativa quiere ofrecer enseñanza gratuita, o a bajo coste, libre es de hacerlo, obvio. Pero la escuela pública no debería serlo, porque en realidad el “gestor” simplemente está administrando un patrimonio que es de todos los españoles y otros contribuyentes, de modo que lo que se les debe exigir es que no regalen así como así el patrimonio colectivo.

No es de sentido común – adelanto también para el malintencionado – que se fije un precio y el que pueda lo pague, y el que no no; porque sería tanto como decir que todos somos iguales, lo cual sabemos que no es cierto, aunque los políticos de hoy en día salvo honrosas excepciones se hayan instalado en ese mantra desagradable; y porque en el camino no podemos perder de vista la convicción de que el Estado lo que debe ofrecer es medios para que avance, progrese y crezca el que haga uso, bueno, de sus aptitudes. 

Pero si hay algo fuera de todo sentido común es la escolarización de niños de 0 años. Lo dicen los mismos que creen que liquidarlos en el seno materno es un derecho. El niño de 0 años, como dicen ellos, tiene un maravilloso derecho: a estar con su madre o con su abuela, y llorar, y dormir, y comer, y volver a llorar, y vomitar, y reír y hacer reír a sus hermanos, y a las vecinas, y la tía plomazo que le achucha hasta casi romperle los huesos. No es de sentido común colocar al niño en una escuela pública, gratuita y universal donde lo único que se universalizan son los mocos y los virus descatalogados.

Toca recuperar el sentido común del hombre corriente no del ingeniero social. Y lo peor es que lo que se dice de Podemos se puede decir de casi todos los partidos, liberales y socialdemocrátas, que quieren planificar, dirigir y construir expropiando a los padres lo que es de sentido común. 

Ay, los partidos! Ay, la familia!

Es de sentido común creer y defender a la familia.

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