Cerrando carpetas…mañana día de esos que se dicen a medio gas, es decir, de estar y no estar, o estar a medias. Mañana Nochebuena. El Niño vuelve a nacer en un portal, pesebre o cueva inhóspita, en la soledad de la familia, acurrucado a la Madre que años más tarde lo verá morir en la Cruz. El Niño nace de nuevo en alguna aldea de ese Irak donde los cristianos son masacrados, o en alguna Universidad española donde los
Cristianos ven como los Rectores Magníficos (modo ironía) cierran capillas impidiendo la fe.

Cataluña, mi Cataluña hermosa, se desangra por causa de sus políticos, que decidieron hace años cabalgar en el odio y de muchos otros que viven instalados en el silencio, la cobardía cómplice, o simplemente la rutina que precede a la agonía.

Mucho de respeto humano. Mucho de cobardía vestida de prudencia.

Llega la Navidad y todo adquiere sentido. Es el Niño Dios que nos ama y que se hace hombre para salvarnos. Para reinar se humilla. Para mandar obedece. Antes de morir en la Cruz aprende a trabajar la madera.

Es el Amor, estúpido, se oye por doquier…

A los separatistas y a quienes no saben combatir el odio con amor y pueden ceder y convertirse en separadores.

A mí
Al que está ahora leyendo.
Amor…una España que ama a sus hijos…unos hijos que aman su Historia…
Amor no es ñoñería ni sensiblería. Amor exigente. Cruz. Pesebre.

Es el amor, estúpido.
Mañana a medio gas…que es estar ya con medio pie en el pesebre.

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