En más de una ocasión, y no sin cierto dolor – ocultado – he oído la expresión “todo lo que empieza, acaba”; frase llena de sentido común y de fácil comprobación positiva, y que encierra un no sé qué que te muele el alma, como diría Lorca. Es como decir, al contrario, nada hay eterno. Sabemos que en sentido estricto, eterno e infinito sólo es Dios, que no tiene ni principio ni fin, por definición, y por nuestra propia necesidad y salvación.

Mas presencio ahora mismo un combate a muerte, eterno, entre dos fuerzas descomunales. El mar golpea la tierra sin cesar. Una ola, y otra, y otra, constantemente, sin desfallecer. Un golpe, y otro, y otro. Una cadencia de tres segundos, esto es, veinte golpes por minuto. El mar despliega su fuerza en orden de combate perfecto. Salta la primera línea, y la siguiente está ya preparada, y la siguiente en prevengan, y la de más allá, ansiosa en el cuerpo de guardia.

Mientras, la tierra no cede. De modo inteligente ha desplegado sus defensas. Golpe tras golpe resiste. A veces cede unos metros, pero los recupera al día siguiente. La tierra cuenta con el apoyo del hombre, que en ocasiones se ha convertido en un mal compañero de milicia, y ha obligado a la tierra a perder posiciones.

El combate de mar y tierra es eterno a nuestros ojos. Un combate fiero de dos guerreros que se respetan y se quieren.

El oleaje prorrumpe hoy con fuerza. El rumor es griterío ensordecedor.

Mientras escucho el ir y venir de las olas en formación e imagino al Estado Mayor marino impartiendo órdenes, pienso, siento, que sí hay cosas que empiezan y no acaban. Muchas. El beso cariñoso del sol y la luna al atardecer bajo la mirada amorosa de la tierra, la madre que vela el pesado sueño febril de su hijo, el amante que respira a la amada y se trasciende para ser ella misma desde el amanecer hasta el último parpadeo.

Pienso, siento, que la eternidad es cosa de dos. Hay eternidad donde hay amor, combate, relación mística. Por eso aquello de no servir a nadie que se pueda morir. ¡Servir no, pero amar! Cuando se ama, que es lucha por el amado, se hace eterno el acto de amor.

Cosas a medianoche. Mientras respiro los ojos transparentes…

(Océano, alma, ojos, verano, tiempo, combate, magia)

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